• Joaquín Pérez, secretario general de la USO, afirma que la EPA demuestra que hay motivos de sobra para salir a la calle el 1 de Mayo.
  • El empleo sube y la recuperación se ralentiza a niveles de hace cinco años.
  • La recuperación económica que demuestran las grandes cifras macroeconómicas sigue sin traducirse en la mejora del empleo en España, tal y como refleja la primera oleada de la EPA de este 2018. El paro ha subido en 29.400 personas y se han destruido 124.100 empleos en este primer trimestre del año. “Aunque tradicionalmente en el primer trimestre suba el paro, ahora lo hace más que en los últimos cinco años, señal de que se ralentiza la economía. La recuperación no ha llegado ni al empleo ni a los salarios”, analiza Joaquín Pérez, secretario general de la USO. De hecho, en el mismo período el paro no subía tanto desde 2013 y no se destruía tanto empleo desde 2014.

La mayoría de quienes han perdido su puesto de trabajo eran contratados temporales (128.900), “reflejo de un mercado laboral donde más del 26% de los trabajadores sufren la precariedad de una temporalidad que se traduce en encadenamiento de contratos por días o semanas”, reitera Joaquín Pérez, ya que “trimestre tras trimestre nos llegan datos similares, problemas ya endémicos del mercado laboral español, como las jornadas parciales involuntarias para mujeres o el aumento del paro entre los mayores de 55 años, que se traducirá en jubilados al borde de la pobreza”.

Según el secretario general de la USO, “a las puertas del 1 de Mayo, no podemos dejar de decir que hay motivos de sobra para salir a la calle a protestar por la falta de empleo, por unos salarios que siguen sin recuperarse a la par que crecen los beneficios de las grandes compañías del IBEX. Ya está bien de que la deuda de la crisis sigan pagándola los mismos. Por eso en este Primero de Mayo desde la USO queremos remarcar que la deuda millonaria que se ha pagado aún es una deuda pendiente con los trabajadores en materia de empleo de calidad, salarios y pensiones”. Joaquín Pérez sentencia: “tener casi 3,8 millones de parados y rozar el 17% de tasa de desempleo diez años después del inicio de la crisis no es compatible con salir día tras día a anunciar que estamos en plena recuperación. Eso demuestra que siguen sin acometerse las políticas y reformas que realmente hacen falta”.