USO ha formulado denuncia con la empresa el Pozo, al considerar que la empresa esta incumpliendo la normativa con las supuestas prácticas que están realizando los alumnos.

La empresa ElPozo ha sido objeto de concesión de subvenciones destinadas a la realización de acciones formativas al entender que las prácticas que los “alumnos” están realizando y en las que la concesión de subvención se refiere como “prácticas profesionales no laborales”, no son tales prácticas, ya que la producción que se está obteniendo por parte de los “alumnos”,  pasa directamente a la sala de secundario donde se mezcla con el resto de productos elaborados para su clasificación y distribución, contraviniendo lo dispuesto en el artículo 36, apartado 1.5 de la orden de 22 de junio que regula la concesión de subvención, que establece como obligación de las entidades beneficiarias el no comercializar los productos elaborados durante la realización de las acciones formativas.

 Esta práctica de trabajo encubierto,  está permitiendo que los “alumnos” (En tres ciclos 180 alumnos) estén sacando producción que correspondería a los trabajadores, y ha llevado a la empresa a iniciar despidos selectivos de trabajadores que la empresa considera “no rentables” o “incómodos”, despidos que la USO entiende se están amortizando con dinero público.