USO RECHAZA FRONTALMENTE LA REFORMA DE LAS PENSIONES APROBADAS DEFINITIVAMENTE POR EL CONGRESO, AL CONSIDERARLA INOPORTUNA, INJUSTA Y INSOLIDARIA.

La Unión Sindical Obrera – USO – de la Región Murciana al aprobarse  definitivamente tras su paso por el Congreso y el Senado de la Reforma de las Pensiones, muestra su rechazo a la misma por considerarla, inoportuna, injusta e insolidaria.

La reforma supone una gran posibilidad de trabajar más para cobrar menos, ya que el recorte medio de la cuantía de las pensiones futuras puede ser de un 15%, fruto de la combinación de ampliar la edad de Jubilación de 65 a 67 años, subir la base de cálculo de 15 a 25 años y modificar el número de años exigidos para contar el 100% de la base reguladora.

La reforma tras su paso Parlamentario ha servido para limar las aristas más puntiagudas del inicial acuerdo firmado por el Gobierno, la Patronal CEOE y los sindicatos UGT y CCOO. Durante ese tramite USO presento a los Grupos Parlamentarios una serie de enmiendas, algunas pocas de la cuales fueron aceptadas,  como la modificación de los coeficientes reductores de las jubilaciones anticipadas para aquellos que cotizan por el tope máximo, así como que se haya establecido el plazo de 1 año para que el Gobierno presente una propuesta para acabar con el trato injusto que sufren los trabajadores fijos discontinuos y los contratados a tiempo parcial para acceder a una pensión.

Lamentando por el contrario que nuestras propuestas a los Grupos Parlamentarios fueran estériles en temas  : Dignificar las pensiones mínimas, equiparándolas al Salario Mínimo Interprofesional,; limitar el uso abusivo de los ERES y Prejubilaciones en las grandes y pequeñas empresas, culminar ya la separación de fuentes del sistema; elevar ya el coeficiente de regulación de la Pensión de Viudedad, cuando sea esta la única fuente de ingresos, pasando del 52% actual al 75% en relación con el causante, ect.

Para la USO, esta reforma, avalada por los sindicatos UGT y CCOO, representa el mayor recorte de derechos sociales del periodo democrático, y con ella se castiga doblemente a los más necesitados y a quienes han padecido un empleo precario.